Primeras notas abril 2020
Previo a la cuarentena no sentía este como un hogar, como el nido. Era el espacio que habitaba pero que no conocía tanto (aun no nos conocemos en profundidad). Hay algunas situaciones que decidí focalizar. Cuando está oscuro y me muevo, para llegar a una tecla de luz, siento que me voy a golpear, no tengo incorporadas las distancias, no hay un mapa mental instalado que me haga navegar sin pensar. El miedo a pegarme contra algo hace que vaya lento, que manotee todo lo que puedo, que me vaya agarrando de las paredes como si estuviera en un precipicio. (Temor al golpe sorpresa en los dedos del pie, peor si es el meñique) Hay algunas cosas que intervine. Arreglar, reparar, cambiar, usar. La pileta de la cocina chorreaba agua hacia abajo y le cambie la membranita que mantiene la unión entre el aluminio y la mesada de marmolina aislada del espacio de madera que hay abajo. Pintar el cuarto, de un amarillo casi macrista a un blanco pacífico, fue otro de los gestos que hicieron que este lugar f...